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Advergaming

Convertimos una campaña de marketing en un juego

Creamos campañas de advergaming junto al equipo de marketing: minijuegos, yincanas, retos y más. Este entretenimiento hace que tu audiencia quiera consumir más contenido de tu marca, además de aumentar la viralidad.

Con la aplicación de esta técnica se consigue que el consumidor preste una atención activa al producto, despertando su curiosidad y emociones positivas. En un mundo sobresaturado de publicidad, buscamos un marketing rompedor.

¿Qué factores influyen en un buen advergaming?

1. El público

Un buen advergaming se diseña pensando en el público que lo va a jugar. El advergaming es una técnica de gamificación especialmente eficaz en un público joven. No obstante, los productos pensados para un consumidor de más edad también pueden tener una gran eficacia, adaptando la mecánica, el ritmo y el tono del juego.

El advergaming es especialmente eficaz en modelos B2C, en los que se vende un producto concreto al consumidor final.

2. El branding

Si trabajamos con una marca que ya tiene cierto reconocimiento, el advergaming va a tener mejores resultados en ventas.

Si estamos ante una marca nueva, nuestro objetivo será dar visibilidad a la firma y, posteriormente, en otras campañas, impulsar la venta.

¿Por qué funciona el advergaming?

1. Es sutil

El advergaming no muestra lo bueno que es un producto ni enumera sus virtudes: enseña al usuario a apreciarlo mediante refuerzos y penalizaciones dentro del juego. Durante la partida, el usuario recibe refuerzos por hacer lo que la marca quiere conseguir, que no tiene por qué ser consumir: puede ser adquirir buenos hábitos o aprender sobre un tema concreto. Así se mejora la imagen de marca.

2. Tiene un objetivo secundario

El advergaming no consiste en mostrar un producto o servicio, sino en ofrecer una experiencia recreativa. Por ejemplo, una marca de café puede crear un test online gamificado para descubrir el café ideal según tu personalidad y tus gustos. Es un test entretenido que, al final, te descubre un producto concreto de la marca y te ofrece un botón para comprarlo en su tienda online.

3. Crea conexión con la marca

Después de ver un anuncio de pocos segundos, el usuario sigue frío y no compra. Con el advergaming, en cambio, vive una experiencia a la que dedica tiempo y acaba sintiendo que forma parte de la marca. En el ejemplo del café, el usuario ya no lo ve como «un café cualquiera», sino como «el café más adecuado para él». Ese sentimiento de pertenencia le hace más propenso a comprarlo, y no solo en el momento: la emoción dura en el tiempo y la recordará durante días o semanas, lo que facilita enormemente la venta.

4. Transmite una emoción

El advergaming transmite emociones fuertes, y por eso necesita un objetivo mucho más marcado que el marketing tradicional. Por ejemplo, una cadena de gimnasios puede crear un advergaming sobre hábitos saludables centrado en las consecuencias de no tenerlos y no ir al gimnasio, lo que genera en el cliente una conciencia que le lleva a apuntarse. O, al contrario, puede mostrar cómo podría quedar tu cuerpo si vas, lo que crea un deseo positivo. Combinar más de dos emociones u objetivos diluye el mensaje: el advergaming funciona mejor cuando se centra en una sola emoción.

Objetivos y mediciones: KPIs del advergaming

Una campaña de advergaming tiene dos fases que se miden por separado: la difusión, que lleva al usuario hasta el juego, y el propio juego.

KPIs de la difusión

El primer contacto con el usuario suele ser publicidad clásica (anuncios en redes, buscadores o webs) que le invita a jugar. Por eso estos KPIs son más propios del marketing digital que del advergaming:

  • CPC (coste por clic): cuánto cuesta cada clic que lleva al usuario al juego.
  • CTR (tasa de clics): qué porcentaje de las personas que ven el anuncio hace clic para jugar.

KPIs del advergaming

Una vez el usuario está dentro, estos son los KPIs que miden el rendimiento del juego en sí:

  • Tasa de participación: cuántas personas empiezan a jugar y cuántas llegan hasta el final.
  • Tiempo de interacción con la marca: cuántos minutos pasa el usuario jugando, frente a los pocos segundos de atención que recibe un anuncio.
  • Viralidad: cuántas veces se comparte el juego y cuántos jugadores nuevos llegan a través de otros.
  • Leads y CPL (coste por lead): cuántos contactos se captan con el juego y cuánto cuesta cada uno.
  • Tasa de conversión y CPA (coste por adquisición): cuántos jugadores acaban comprando y cuánto cuesta cada venta.
  • Recuerdo de marca: cuánto recuerdan los jugadores la marca y el producto días o semanas después.

El KPI principal depende del objetivo de la campaña:

Objetivo de la campañaKPI principal
VenderTasa de conversión y CPA
Captar contactosLeads y CPL
Dar a conocer una marca nuevaAlcance, viralidad y recuerdo de marca

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